Cada estrella en el camino guarda una historia que pudo evitarse.“En el tránsito, cada decisión cuenta. En un contexto donde los siniestros viales siguen siendo una de las principales causas de lesiones y muertes evitables, reflexionar sobre el autocuidado se vuelve urgente y necesario. No se trata solo de cumplir normas: se trata de reconocer que cada persona tiene en sus manos herramientas concretas para proteger su vida y la de los demás”, comentó Ailín Catalá, especialista en comunicación en salud y jefa de comunicación institucional de OSPEDYC.
De acuerdo al informe preliminar de 2024, de la Dirección de Estadística Vial de la Secretaría de Transporte de la Nación, se produjeron 2.343 siniestros fatales, con 3.894 fallecidos.[1]
Una de las principales causas de accidentes es la distracción al volante, y el uso del celular ocupa el primer lugar. Leer o responder un mensaje puede parecer inofensivo, pero alcanza con bajar la vista tres segundos a 60 km/h para recorrer más de 50 metros a ciegas. Usar el celular, manipular el GPS o incluso girar para hablar con quienes van detrás compromete la atención plena que la conducción exige. Y esa distracción, en un instante, puede cambiarlo todo.