Sur Buenos Aires se dedica a recorrer distintos lugares de la ciudad, porque sabemos que cada lugar es mágico. En el día de hoy nos vamos a ocupar de un lugar muy célebre no solo para los porteños sino que se ha vuelto un clásico para todo el país y para extranjeros de distintas partes del mundo.
San Juan y Boedo es una esquina emblemática del barrio porteño de Boedo. En esa reconocimiento esquina estuvo funcionando por algunos años el café Aeroplano que luego paso a llamarse Nipon y más tarde Canadian.
El afamado artista Homero Manzi inmortalizó esa esquina a partir de la composición de la letra del tango Sur.
En la actualidad, la esquina y sus alrededores se convirtieron en un punto gastronómico importantísimo de la ciudad. Sus bares y restaurantes con frecuencia presentan diferentes Shows en vivo en la mayoría de los casos, con temática tanguera. Es tanta la concurrencia que hace unos meses el gobierno de la ciudad limita el tránsito en esa esquina, sobre la Avenida Boedo, para que los locales, comercios y restaurantes puedan ofrecer sus productos o servicios en plena calle.
Otro de los bares destacados de la zona es el Cafe Margot. Este bar notable se ubica en Boedo 857.
El Cafe Capuccino es otro gran clásico de la zona pero lamentablemente ha desaparecido. En ese establecimiento supo bailar Ovidio José Bianquet, apodado el Cachafaz, uno de los más famosos bailarines de las primeras décadas de este siglo.
Pero San Juan y Boedo no es la única esquina famosa del barrio. San Ignacio y Boedo es otro de los lugares esenciales a la hora de visitar este pintoresco rioba porteño. Esta esquina se convirtió en tradicional por constituirse, durante muchos años en tribuna proletaria. Era frecuente escuchar alli las principales voces de los pensadores del partido socialista, por ejemplo.
En la década del 80 la cortada fue escenario de las primeras exposiciones de esculturas a cielo abierto que se realizaron en Buenos Aires. A la vanguardia de otras presentaciones similares de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y la Provincia.
Además ese área tan emblemática mente porteña fue sede de la milonga llamada Cortada de San Ignacio. Este ejemplar de la música ciudadana contó con la música del maestro Horacio Salgán y letra de Carmel Volpe. Su poesía recuerda ese lugar, pero también los concurrentes que se acercaban con frecuencia a disfrutar del arte porteño característico del barrio.
Esta esquina que fue bautizada como “Esquina Escultor Francisco Reyes” en homenaje a este laureado artista plástico que fue un distinguido vecino de Boedo.
El barrio de Boedo cuenta con un sinfín de rincones mágicos que estaremos explorando en nuestas crónicas. Día a día te contamos la historia , la cultura y lo que los porteños viven en su barrio, su lugar en el mundo y quieren conocer. Referentes de la sociedad, la política , el arte y el espectáculo de la Ciudad se toman un café.
Este informe fue producido por Ariel Barros.