De Barracas con la música propia

Alberto Ginastera (1916 – 1983) un artista del Sur de la Ciudad por eso SurBuenosAires recorre su vida y obra.

Su estilo musical evolucionó a través de tres períodos: nacionalismo objetivo, nacionalismo subjetivo y neoexpresionismo, reflejando influencias del folclore argentino y exploraciones vanguardistas como el dodecafonismo y el serialismo.

En 1945, Ginastera viajó a Estados Unidos para estudiar con el renombrado compositor Aaron Copland en Tanglewood, una experiencia que marcó profundamente su desarrollo artístico. A su regreso a Argentina, fundó la Liga de Compositores y fue el primer decano de la Facultad de Música de la Universidad Católica, así como director de la Escuela de Altos Estudios Musicales del Instituto Di Tella.Alberto Evaristo Ginastera nació el 11 de abril de 1916 en el barrio porteño de Barracas, y se destacó como uno de los más importantes compositores de música académica contemporánea del siglo XX en América. Estudió en el Conservatorio Williams de Buenos Aires, graduándose en 1938. Desde el año siguiente, comenzó a enseñar música en el Liceo Militar General San Martín.

La obra de Ginastera abarca óperas destacadas como «Don Rodrigo» (1964), «Bomarzo» (1967), basada en la novela de Manuel Mujica Lainez, y «Beatrix Cenci» (1971), esta última escrita con Alberto Girri. Compuso numerosos conciertos, música orquestal, ballets como «Panambí» (1940), y una significativa colección de piezas para piano.Durante su carrera, estableció importantes instituciones musicales como el Conservatorio Gilardo Gilardi en La Plata y la Filial N.º 1, luego Conservatorio Julián Aguirre, en Banfield. En 1968, regresó a Estados Unidos y posteriormente se mudó a Europa en 1970, donde residió hasta su fallecimiento en Ginebra el 25 de junio de 1983.

Fuera del ámbito académico, Ginastera ganó reconocimiento internacional cuando la banda de rock progresivo Emerson, Lake and Palmer adaptó y grabó el cuarto movimiento de su Primer Concierto para Piano en su álbum «Brain Salad Surgery» bajo el nombre de «Toccata». Esta versión recibió el respaldo entusiasta del propio Ginastera.

Alberto Ginastera, además de su legado musical, fue reconocido con el Premio Konex de Honor en 1989 por su contribución a la música clásica en Argentina. Su influencia perdura en la música contemporánea y su nombre adorna la sala principal del Teatro Argentino de La Plata, un homenaje a su vasto y significativo legado artístico. Falleció a los 67 años y descansa en el Cementerio de los Reyes en Ginebra, junto a figuras ilustres como el director de orquesta Ernest Ansermet y el escritor Jorge Luis Borges.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *