A un año de su fallecimiento, el Parlamento del MERCOSUR celebró una sesión especial en homenaje al Papa Francisco y valoró su «diplomacia por la paz».
El presidente del Parlasur, el paraguayo Rodrigo Gamarra inauguró la sesión que tuvo entre sus invitados al presidente de la Comisión MERCOSUR de la Cámara de diputados de Argentina, Eduardo Valdés, quien dejó en su discurso un pedido por la paz: «Francisco tiene que ser el mensajero de la paz de cada dirigente político de América Latina porque ese es el mejor mensaje que podemos hacer en un mundo que esta en guerra. El MERCOSUR tiene que ser siempre una tierra de Paz» el diputado nacional, destacó la vocación pacífica de la juventud: «El sábado, mientras Milei desde el muro de los lamentos en Israel, nos decía que la Argentina estaba a favor de guerra, miles de jóvenes en Plaza de Mayo cantaban ‘Solo le pido a Dios, que la guerra no me sea indiferente’, ese es Francisco puro y está en Buenos Aires».
El parlasur argentino Raúl Bittel, autor de la iniciativa de la sesión especial destacó: «Francisco fue el constructor del pensamiento político mundial de la paz, el PARLASUR es una institución llamada a promover la paz» citando a Francisco sostuvo: «No hay Paz si se naturaliza la desigualdad, no hay paz verdadera si la economía expulsa, si nos acostumbramos a vivir entre muros, odios y excluidos«.
El sacerdote y diputado nacional Juan Carlos Molina destacó a su turno: «El Papa Francisco no dejó sus convicciones en la puerta del Vaticano, entró y salió con los mismos zapatos de siempre. Fue el Papa que no se dejó ganar por el poder, se dejó ganar por Jesús y por los pobres. El Papa de todos«.
Manuel Deheza, representante de la Fundación Scholas Ocurrentes destacó la prédica de Francisco alrededor del mundo y pidió abrir la palabra a los jóvenes que quieren ser protagonistas en estos tiempos.
Por su parte, Gustavo Vera enumeró los objetivos del Sumo Pontífice durante su papado: «Francisco identifica tres rupturas que hay que reconstruir en el mundo: la ruptura entre los seres humanos, que hay que reconstruirla con la fraternidad humana. La ruptura con la naturaleza que la tenemos que reconstruir con el cuidado de la ‘casa común’, y la ruptura con la trascendencia, la idea de que uno esta de paso en esta vida y tiene que dejar el mundo mejor de lo que lo encontró».
El Vicario General y Sacerdote de Montevideo, Gonzalo Estévez dijo sentirse un privilegiado al ser el primer sacerdote en hablar en la sede del parlamento uruguayo y en su cierre se dirigió a los dirigentes políticos presentes: «Que Dios les regale a ustedes, agentes privilegiados de la construcción de la paz en nuestra región, una verdadera actitud de diálogo, que olvide el blanco y negro, que se deje enriquecer por las diferencias y que construya desde el encuentro con el otro como un hermano«.

