
Varias leyendas coinciden en que muchos hospitales y sanatorios en Buenos Aires están conectados por una red de túneles subterráneos usados para:
- Trasladar cuerpos sin que el público los vea.
- Ocultar actividades médicas ilegales.
- Escapar en caso de epidemias o disturbios.
Estos túneles, ahora en gran parte clausurados o destruidos, serían un verdadero laberinto donde han ocurrido sucesos inexplicables.
Leyendas de enfermeras fantasma
Un clásico en todos los hospitales es la leyenda de la enfermera que murió en servicio y sigue cuidando a los pacientes, a veces para salvarlos, otras para asustarlos.
- En el Rawson, la enfermera del diario personal.
- En el Muñiz, la figura que aparece vestida de blanco.
- En el Borda, la enfermera que camina por los pasillos desiertos susurrando nombres.
Rituales y apariciones en hospitales abandonados
Muchos de estos lugares fueron usados como escenarios de rituales esotéricos tras su cierre o abandono. Los vecinos relatan:
- Luces y sombras que no corresponden a ninguna persona.
- Olores extraños a flores marchitas o a sangre.
- Apariciones de figuras encapuchadas o espectros cubiertos con sábanas.
Los testimonios más escalofriantes
- Un guardia de seguridad del Rawson afirmó que fue testigo de una aparición que le ordenó salir del hospital o enfrentaría consecuencias.
- En el Borda, un residente médico juró que un paciente “fantasma” se le apareció en la sala de urgencias, sin poder explicarlo.
- En el Muñiz, una enfermera escuchó una canción infantil que nadie podía identificar, proveniente de un ala cerrada.
Lugares donde el pasado no muere
Estos hospitales y sanatorios porteños no solo representan la historia médica y social de Buenos Aires, sino que también son escenarios de relatos que combinan la realidad con lo sobrenatural. Son sitios donde la muerte, la vida y el misterio se entrelazan, dejando una huella indeleble en la memoria colectiva.