La estatua conlleva una historia controvertida y SurBuenosAires te la cuenta en esta nota.

El Monumento al General Julio Argentino Roca, ubicado en el barrio de Montserrat, en la intersección de la Avenida Julio A. Roca (Diagonal Sur) y la calle Perú, es una de las esculturas más polémicas de Buenos Aires debido a la figura histórica que representa y su rol en la política argentina. Julio Argentino Roca fue un militar y presidente que lideró la llamada “Conquista del Desierto” en el siglo XIX, una campaña de expansión hacia el sur del país que resultó en la anexión de territorios habitados por comunidades indígenas, proceso que aún genera controversia por su impacto en los pueblos originarios.Hoy en día, el Monumento al General Roca sigue siendo un punto de discusión sobre cómo representar y recordar las figuras históricas complejas en el espacio público.El pedestal es una gran estructura de granito que contiene inscripciones conmemorativas y placas de bronce, que destacan su papel en la expansión de la frontera argentina y su influencia en la consolidación del estado nacional. En la base, hay relieves que ilustran escenas de la campaña del desierto y otros logros de su presidencia, como la modernización de la infraestructura y la economía.
Este monumento fue inaugurado en 1941 y fue realizado por el escultor argentino José Fioravanti, con diseño arquitectónico de Alejandro Bustillo. La figura de Roca está representada en bronce, montado sobre un caballo y mirando hacia el sur, en dirección a los territorios que él conquistó durante su campaña. La estatua ecuestre lo muestra en una postura imponente, con su uniforme militar y expresión decidida, reflejando el poder y la influencia que tuvo durante su vida.A lo largo de los años, este monumento ha sido objeto de controversias y de debates públicos. Las críticas al monumento y a la figura de Roca se centran en las consecuencias de la “Conquista del Desierto”, que resultó en la muerte y desplazamiento de muchas comunidades indígenas. Esto ha llevado a peticiones de remoción o recontextualización del monumento, incluyendo intervenciones artísticas y manifestaciones en su entorno.
El Monumento al General Julio Argentino Roca no solo es significativo por su tamaño e imponencia, sino también porque se encuentra en un lugar estratégico en el microcentro de Buenos Aires, a pocas cuadras de la Casa Rosada y la Plaza de Mayo, dos epicentros de la vida política argentina. Su ubicación en la Diagonal Sur, una avenida simbólica que conecta la Casa de Gobierno con el sur de la ciudad, refuerza su rol como símbolo de la expansión territorial promovida durante la presidencia de Roca y de su visión de un país unificado bajo un estado fuerte.