LA HISTORIA DE LA LEGSLATURA Y SU ARQUITECTURA.
Concebido como el Concejo Deliberante de la ciudad de Buenos Aires hoy Parlamento Legislativo de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires desde su proyección ha sido un anhelo de magnificencia, no tan solo por su arquitectura sino por los detalles, sus inspiraciones en palacios parisinos, su iluminación con arañas de 40 luces y de 45 velas, mármol, piedra caliza, un reloj Westminster, cinco campanas (la Santa María, La Niña,La Pinta, La Porteña, y la Argentina), una terraza, una torre, una pianola tallada en esa misma Torre son joyas que forman parte de una arquitectura ornamentada desde la delicadeza más exquisita. Todo proyecto arquitectónico, además de los planos necesarios y una vez que está ubicado el terreno en el que será erigido, contiene una ‘Piedra Basal’, también conocida como ‘Piedra Fundamental’. Este símbolo fue instalado, ante la presencia de diversas autoridades, en noviembre de 1926. Se presume, según registros, que dentro de estas piedras, que dan cuenta de una construcción proyectada en ese sitio, es posible hallar periódicos, planos, fotos y objetos característicos del momento por ese motivo también denominadas ‘Cápsulas del Tiempo’. Para su conservación, de acuerdo al correr de los años, el cobre era usado, interna y externamente, como aislante de humedad.
De hecho, la biblioteca pública Esteban Echeverría, dispuesta dentro de este edificio tiene doble altura y en ella se distingue el delicado trabajo de su vocería, iluminación con una araña de 52 luces. Este espacio contiene 38,000 ejemplares entre los cuales se destaca una colección de 2000 volúmenes que han sido publicados desde el siglo XVII al XX.
En el Recinto de Sesiones palaciego convergen todas las líneas que estructuran el edificio: una forma de hemiciclo, paredes revestidas, paneles, moldurados, madera de nogal iutaliano, mármol de Grecia; todas esas maravillas de un palacio que después de más de 90 años de inauguración ha sido admirados por propios y extraños.
Cómo Se construyó, cómo se pensó ese espacio, ese ámbito tan determinante para la vida en sociedad, albergando al Concejo, en primera instgancia, para dar paso a la Municipalidad de Buenos Aires es una historia fascinante en donde cada detalle cuenta para entender la inspiración que llevó a arquitectos, escultores, profesionales de la construcción y la carpintería a lo que es hoy el Palacio Legislativo de la ciudad Autónoma de Buenos Aires.
La construcción de una sede propia del honorable Consejo Deliberante fue dispuesta en 1921 y en 1925; tras el llamado a concurso de proyecto fue escogido el presentado por Héctor Ayerza que logró de alguna manera interpretar lo solicitado e imaginar, en un terreno nada convencional, el espacio en donde en donde funcionase el Parlamento porteño.
Ayerza había nacido en Buenos Aires en 1983, egresado de la llamada Escuela de Arquitectura de la Universidad de Buenos Aires y especializado en Francia, fue consejero técnico de la Embajada Argentina en los Estados Unidos; mientras que a partir de 1920 le fueron encargados por familias de Buenos Aires proyectos de sus edificios, algunos, de ellos emblemáticos.
En lo que respecta a la financiación o el presupuesto para el edificio del Honorable Concejo Deliberante estuvo concentrado en presupuestos anuales de gastos de la administración sumado a la renta de títulos municipales y células hipotecarias y a las ganancias de su venta.
Con Ayerza seleccionado, comenzó el proceso de elección de propuestas para la adjudicación de la obra. Línea del tiempo ubicada en noviembre de 1926. El incipiente edificio fue adjudicado a la empresa de Luis Falcone.
El ‘mix cultural’ encierra el sucumbir de diversos estilos arquitectónicos: la influencia del clasismo francés, el arte italiano y la presencia griega son apreciados hasta en los detalles que lo componen.
Para lograr el cometido, el arquitecto argentino recibió la excelsa colaboración de Eduardo Le Mounier, un colega que tuvo la inigualable labor de resolver ciertas complejidades de formas.
Detalles constructivos del Parlamento Porteño
La concepción arquitectónica planteada por Ayerza sobre el edificio legislativo de la ciudad de Buenos Aires se inscribe dentro lo que es consecuente al estilo francés de Luis XIV, en adelante. Sin embargo, muchos elementos ornamentales utilizados para este Palacio corresponden a modelos arquitectónicos del siglo XX.
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Inicio del proceso constructivo
La edificación del Palacio Legislativo comenzó con cimientos y el armado de andamios de madera; asimismo, en ese momento de la historia de la construcción hizo su presentación en el mundo de la arquitectura el hierro como material estructural.
Al inicio de los trabajos hubo dos momentos en los que se demoró o pausó la construcción: uno en el se tomó la decisión de modificar los planos para contemplar un subsuelo, no previsto en el proyecto primero, lo cual ocasionó que la constructora comenzara los trabajos después de un año. Otra de las demoras estuvo vinculada a la aparición de túneles de la época colonial.