Es fundamental conocer lo que hay detrás de cada sitio urbano. En esta nota, un monumento y a quién homenajea.
El Monumento ecuestre a Carlos María de Alvear se erige en la ciudad de Buenos Aires como un tributo al destacado militar y político argentino, Carlos María de Alvear, quien desempeñó un papel crucial durante la época patria y fue el segundo Director Supremo de las Provincias Unidas del Río de la Plata en 1815. Este monumento, considerado la obra maestra del escultor francés Antoine Bourdelle, fue completado después de diez años de labor y enviado a Buenos Aires desde Francia en 1925.
Situado en la Plaza Julio de Caro, al otro lado de la Avenida Alvear y en frente de la Plaza Intendente Alvear, el monumento se encuentra en pleno corazón del barrio de Recoleta. La obra descansa sobre una plataforma que sostiene un pedestal diseñado por el arquitecto Alejandro Bustillo. En la cima de este pedestal, se alza la figura ecuestre de Carlos María de Alvear, montando un caballo que representa el bridón de guerra de la Edad Media y el Renacimiento.
La escultura captura a Alvear con el brazo en alto, en una postura que evoca la ordenación de sus tropas para la batalla. Alrededor de la estatua principal, se encuentran cuatro esculturas que simbolizan los ideales y las cualidades del general Alvear: La Fuerza, La Elocuencia, La Libertad y La Victoria. Inscripciones estratégicamente ubicadas en el monumento resaltan momentos significativos de la vida y carrera de Alvear, como la Asamblea Constituyente de 1813, Montevideo 1814, e Ituzaingó 1827.
Este monumento ha ocupado su lugar actual desde el 16 de octubre de 1926, siendo una presencia imponente que rinde homenaje a la figura histórica de Carlos María de Alvear en la vibrante ciudad de Buenos Aires.
