A pesar de que ya no existe físicamente, muchas personas aseguran que el espíritu del Hospital Rawson aún “respira” en el predio que hoy ocupa el Hospital Muñiz.
Testimonios de personal médico y de mantenimiento refieren:
- Elevadores que se detienen solos en pisos donde ya no hay pabellones.
- Monitores cardíacos que se activan sin estar conectados.
- “Presencias” o figuras en los reflejos de las ventanas.
Una enfermera llegó a decir:
“Cuando tengo que cruzar el sector del Rawson viejo para ir al depósito, siempre siento que alguien camina detrás. No importa cuántas veces mire, nunca hay nadie. Pero lo escucho.”
Relación con el Hospital Muñiz y el Instituto Bacteriológico
La leyenda muchas veces se mezcla con otros dos centros cercanos:
- El Hospital Muñiz, que todavía funciona, y es uno de los hospitales de enfermedades infecciosas más antiguos del mundo.
- El Instituto Malbrán, fundado como Instituto Bacteriológico en 1916, pegado al Rawson.
Los tres espacios están en un radio de pocas cuadras en Parque Patricios. Algunos relatos indican que los túneles subterráneos los conectaban, y que en ellos se transportaban cadáveres, muestras biológicas… y que incluso allí se ocultaron experimentos prohibidos durante gobiernos autoritarios o pandemias olvidadas.
Se dice que el “corazón maldito” de Parque Patricios late bajo tierra.