Más mitos de la urbe

Simbolismo profundo del Riachuelo en el imaginario urbano y mucho por contar en SurBuenosAires.

  • Frontera entre mundos: marca el límite entre lo «civilizado» (Capital) y lo «marginal» (conurbano), cargado de prejuicio social y de connotaciones oscuras. 
     
  • Lugares de descarte: se lo asocia con lo que no se quiere ver: cuerpos, desechos, verdades. En ese sentido, es un “océano simbólico” de los olvidados. 
     
  • Agua estancada = memoria congelada: para el psicoanálisis urbano, el Riachuelo es una metáfora del trauma que no se elabora, del pasado que se repite. 
     

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El espíritu del malevo de Caminito 

Ubicación del fenómeno: 

  • El epicentro del relato está en la zona de Caminito y la Vuelta de Rocha, especialmente cerca de la intersección con la calle Magallanes. 
     
  • También hay referencias a presencias en la vieja carbonería y en los pasillos que conectan con el Riachuelo, especialmente al caer la noche. 
     

¿Quién fue el «malevo»? 

  • No tiene un nombre fijo, aunque en algunos relatos lo llaman «El Zurdo», «Malevo Soto» o simplemente «el guapo». 
     
  • Sería un compadrito de principios del siglo XX, conocido por su vestimenta pulcra, su mirada desafiante y su habilidad con la faca (cuchillo). 
     
  • Se dice que murió en un duelo criollo por una mujer o por un asunto de códigos “del bajo”. 
     

Fenómenos relatados: 

  • Apariciones de un hombre vestido con traje oscuro, pañuelo al cuello y sombrero aludo que camina por Caminito durante la madrugada, desvaneciéndose al doblar una esquina. 
     
  • Algunos artistas callejeros aseguran que cuando tocan ciertos tangos —en especial “El Choclo” o “La Cumparsita”— se sienten ráfagas de viento o caen objetos sin explicación. 
     
  • Vendedores de artesanías han contado que algunas noches se escuchan pasos fuertes, chasquidos o silbidos, como si alguien patrullara las veredas. 
     
  • Turistas han fotografiado siluetas borrosas en los balcones vacíos, a veces con brillo en los ojos. 
     

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