El Cabildo fue el escenario crucial de la Revolución de Mayo de 1810, un hito fundacional en la construcción de Argentina. Por lo tanto, representa un emblema arquitectónico de gran significado. El Museo Histórico Nacional del Cabildo de Buenos Aires y de la Revolución de Mayo se dedica a abordar este tema central de la historia argentina y ofrece un recorrido a través del período colonial y el proceso revolucionario que le puso fin.
Durante el período colonial en Hispanoamérica, los cabildos eran instituciones de suma importancia. Se encargaban de asuntos judiciales, administrativos, policiales y de la organización de las ciudades y sus zonas circundantes. Su responsabilidad principal era velar por el «bien común». El término «Cabildo» proviene del latín «capitulum», que significa «a la cabeza». Según las Leyes de Indias, la presencia de un cabildo era requisito legal para la existencia de una ciudad. El de Buenos Aires fue establecido en el momento de su fundación en 1580.
El Cabildo representaba la única autoridad elegida por la comunidad local. Por otro lado, los virreyes, gobernadores, miembros de la Audiencia y otros funcionarios de alta jerarquía eran designados desde España. Los integrantes del Cabildo eran los representantes de los habitantes de Buenos Aires, aunque solo los «vecinos» tenían el derecho de formar parte de él.
En el siglo XVI, se consideraba «vecinos» a los conquistadores y a sus descendientes que tenían una vivienda establecida en la ciudad. A ellos se les prohibía ejercer «oficios viles», como el de pulpero o vendedor ambulante.
En cuanto a la colección, el Museo combina elementos patrimoniales con recursos tecnológicos contemporáneos. Entre las piezas exhibidas destacan un estandarte real, el antiguo escudo de armas de la ciudad de Buenos Aires, una lámina de plata y oro enviada por la ciudad de Oruro en celebración de las victorias sobre las invasiones inglesas, objetos personales de los miembros de la Primera Junta, el título de abogado de Mariano Moreno, la imprenta móvil que Manuel Belgrano llevó en sus campañas, y la medalla otorgada a un esclavo que participó en la revolución, entre otros.
El museo organiza anualmente exhibiciones permanentes sobre diversos temas históricos y ofrece materiales didácticos y actividades para instituciones educativas. Cada día, se brindan visitas guiadas a los visitantes, y a lo largo del año se imparten talleres y cursos gratuitos a cargo de expertos.
Además, el museo ha desarrollado una aplicación para teléfonos móviles que se puede descargar de manera gratuita, proporcionando información y materiales adicionales. Las historias narradas en el museo destacan no solo a los próceres, sino también a hombres y mujeres de diferentes orígenes y estratos sociales.
El edificio histórico en sí es parte del patrimonio del museo. Reconstruido en 1940 en el mismo sitio que ocupó el cabildo del siglo XVIII, se preservó su estructura original. Algunos espacios rememoran su antigua funcionalidad, como la sala capitular donde se creó la Junta y uno de los calabozos. La exposición también relata la historia de las transformaciones del edificio, que refleja los cambios arquitectónicos de Buenos Aires. Además, un video narra los acontecimientos relevantes que el cabildo «presenció» en la Plaza de Mayo a lo largo del siglo XX.