Pasaje Rivarola y su leyenda

Aunque es una leyenda urbana no documentada oficialmente, circulan historias entre vecinos, trabajadores nocturnos y curiosos de lo esotérico que aseguran haber visto una figura oscura y alargada, sin rostro definido, que recorre el pasaje silenciosamente al caer la noche. La sombra aparece especialmente cuando el pasaje está vacío y las luces tenues crean largos contrastes con la arquitectura simétrica.

  • Se dice que esta sombra camina de un extremo al otro sin hacer ruido, pero se detiene si alguien la observa.

  • Algunos afirman que se trata del espíritu de un antiguo vigilante del lugar, otros, de una mujer que fue asesinada en las cercanías en la década de 1930.

  • También hay quienes creen que el pasaje funciona como un “canal energético” por la simetría perfecta de sus edificios y por la calma inusual para una zona tan céntrica.

Características que alimentan el mito

  • El Pasaje Rivarola está flanqueado por edificios casi idénticos y presenta una simetría arquitectónica casi perfecta, algo poco común en la ciudad, lo que genera una sensación de desorientación o duplicación visual.

  • El silencio que reina en el lugar por las noches, en contraste con la actividad intensa del centro porteño, contribuye a la atmósfera misteriosa.

  • Los faroles antiguos proyectan sombras largas y deformadas, lo cual, sumado al eco natural del pasaje, puede haber contribuido a experiencias sensoriales inquietantes.

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