TANGO Y PERSONALIDADES QUE HICIERON CAMINO

DOS ARTISTAS DESTACADOS : LA VIDA Y OBRA DE ORLANDO GOÑI Y ALFREDO GOBBI.

En primer lugar Gobbi ,nació el 26 de enero de 1914. Fue un jóven director y pianista del mundo del tango que empezó a los 13 años de edad junto a Alfredo Calabró. Murió demasiado temprano con tan sólo 31 años en 1945.Tenía una forma extremadamente particular de sentarse al piano. Lo consideraban moderno y evolucionista.Fue pianista de Troilo desde 1937 a 1946. Pero finalmente conformó su propia orquesta “La Orquesta Típica de Orlando Goñi”.Llegó a juntar 25.000 personas en dos semanas en el famoso Café El Nacional.

Es el momento de recorrer el trabajo de Alfredo Gobbi. Piazzolla lo definió como «el padre de todos nosotros”, refiriéndose a Troilo, Pugliese y Salgán. Nació en París, Francia, el 14 de marzo de 1912 y falleció el 21 de mayo de 1965 en la ciudad de Buenos Aires. Vivió hasta la adolescencia en Villa Ortúzar. Su primera composición data de 1926 y fue el tango  “El perro fiel”.Era pianista, violinista, director de orquesta y compositor. Sus fanáticos más grandes fueron sus propios colegas. En las milongas también era preferido por los “engobbiaos” que cuando sonaban sus primeros acordes en la pista enseguida se acercaban con euforia,En 1942 conformó su primera orquesta y en 1945 llega a su vida la radio y a posteriori las grabaciones con RCA Víctor con las que siguió hasta 1957.Como director de orquesta su legado fue amplio y quedará guardado en el imaginario social: La Viruta, Fraternal,Entrador, Racing Club, Independiente Club, La Catrera, Jueves, entre otros. Realizó 82 grabaciones en su carrera y solamente 22 fueron instrumentales. otros colegas en el uso del violín. Él tenía, en lenguaje milonguero, la “roña” que el tango exige para ser nada más ni nada menos que lo que es.

Se considera que su mejor momento fue junto a Alfredo del Río y Jorge Maciel ya que contaban con muchísima popularidad con su estilo decareano.Cuentan que era tan detallista y exigente que se tiraba al piso para indicarle al pianista hasta cómo tenía que poner los pies y le decía a cada músico lo que esperaba exactamente de cada instrumento.Es necesario remarcar que las letras de sus tangos eran para llorar, eran dramáticas, melodramáticas como su final. Murió solo en una pensión que ni podía pagar y en la que el dueño le empeñó su violín para poder cobrar unos pesos de su estadía.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *